Costes
Los costes ocultos que los vendedores de señalización digital no destacan
Elegir una solución de señalización digital exige cierta cautela. Muchos proveedores hacen todo lo posible por ocultar los gastos adicionales y las limitaciones costosas con las que el cliente se topará una vez comprometido. El resultado: se vuelve difícil saber lo que realmente se está pagando. Estos son tres costes ocultos que conviene examinar antes de firmar.
Coste oculto n.º 1: la nube
Las soluciones en la nube permiten actualizar las pantallas a distancia a través de una conexión a internet. Es práctico, pero algunos editores facturan hasta 288 € al año por pantalla.
Tomemos el ejemplo de un kebab equipado con tres pantallas. Con una solución en la nube, la factura asciende a 864 € al año, sin contar la suscripción a internet ni el hardware. En cambio, un software local instalado en un PC, como Easy Multi Display, se paga una sola vez y permite difundir en hasta 24 pantallas. En cinco años, la diferencia representa un ahorro de cerca de 4.000 €.
Coste oculto n.º 2: el hardware adicional
Los reproductores multimedia dedicados suponen un gasto considerable, hasta 1.000 € la unidad. Para una empresa que gestiona menos de 25 pantallas, estas cajas son innecesarias: un ordenador de trabajo ya disponible, equipado con el software de señalización adecuado, realiza el mismo trabajo sin coste adicional de hardware.
Coste oculto n.º 3: la conexión a internet obligatoria
Depender de internet significa añadir un coste recurrente y un punto de fragilidad. Según un estudio de Cable.com, la banda ancha en el Reino Unido costaba de media 30,30 £ al mes en 2018, es decir 363,60 £ al año, a lo que pueden sumarse cargos por exceso de datos. Una solución que funciona sin conexión elimina a la vez el gasto y el riesgo de caída de la red.
En resumen
Antes de elegir, pregúntate si las funciones que se destacan justifican realmente estos sobrecostes y estas limitaciones. Easy Multi Display ofrece una prueba gratuita de 30 días: basta con un ordenador de sobremesa o portátil, un cable y una pantalla. No se requiere ningún hardware adicional ni conexión a internet.